Con el propósito de reducir la dependencia de niñas, niños y adolescentes hacia los teléfonos celulares y fomentar una mayor convivencia e interacción dentro de las aulas, autoridades educativas buscan que la restricción del uso de dispositivos electrónicos en escuelas de nivel básico contribuya a una “desintoxicación digital” entre los estudiantes.
Abraham Segundo González, director de Servicios Educativos en la región, señaló que la medida responde a la marcada dependencia que algunos alumnos muestran hacia los dispositivos tecnológicos, por lo que consideró necesario establecer límites durante la jornada escolar para favorecer su atención y desarrollo académico.
Explicó que la disposición, vigente desde este martes en planteles de preescolar, primaria y secundaria, establece que los estudiantes no podrán utilizar teléfonos celulares ni otros dispositivos electrónicos durante las clases, salvo cuando su uso sea requerido para actividades académicas autorizadas por los docentes.
El funcionario reconoció que, si bien los teléfonos celulares se han convertido en herramientas útiles para la vida cotidiana, es importante que los menores aprendan a prescindir de ellos durante determinados periodos, particularmente en espacios destinados al aprendizaje y la convivencia.
Ante las inquietudes de algunos padres de familia sobre la posibilidad de mantener comunicación con sus hijos o atender situaciones de emergencia, aclaró que la disposición es estricta respecto al uso de estos aparatos dentro de las aulas, por lo que deberán permanecer guardados durante las actividades escolares.
Precisó que la supervisión del cumplimiento de esta medida estará a cargo de directivos y docentes de cada plantel, con especial atención en las escuelas secundarias, donde se presenta una mayor frecuencia en el uso de teléfonos celulares entre los estudiantes.
González destacó que la intención no es desconocer los beneficios de la tecnología, sino promover hábitos más saludables y evitar que el uso constante de pantallas interfiera con la concentración, la convivencia y el aprovechamiento escolar.
Finalmente, señaló que esta estrategia busca contribuir a que los estudiantes recuperen espacios de interacción directa, fortalezcan sus relaciones personales y desarrollen una mayor capacidad para desenvolverse sin depender permanentemente de los dispositivos electrónicos.