La Procuraduría para Niños, Niñas y la Familia (PRONNIF) en Acuña ha atendido solo dos reportes relacionados con menores de edad en contexto migratorio durante lo que va del 2026, cifra inferior a los aproximadamente ocho casos registrados el año anterior, informó Ricardo Alderete Lomas, subprocurador de la dependencia, quien explicó que las procuradurías tienen la obligación legal de proteger y garantizar los derechos de todos menores, independientemente de su nacionalidad o lugar de procedencia.

Señaló que debido a la condición fronteriza de Acuña con Del Río, Texas, se presentan situaciones relacionadas con menores que llegan acompañados de sus familias, adolescentes repatriados por autoridades estadounidenses o niños que quedan en situación de vulnerabilidad cuando sus padres son detenidos o no cuentan con familiares que puedan hacerse cargo de ellos.

Detalló que cuando el Instituto Nacional de Migración (INM) detecta a un menor extranjero que requiere protección, notifica a la PRONNIF para que intervenga conforme al procedimiento correspondiente. En los casos de menores con estancia migratoria regular, la dependencia busca a sus familiares y cuando no es posible localizarlos, gestiona su ingreso a un centro de asistencia social para garantizar su cuidado.

En los casos de niñas, niños y adolescentes que no cuentan con una estancia migratoria regular, el INM los canaliza a un albergue especializado y coordina con la PRONNIF las acciones necesarias para iniciar los trámites de regularización migratoria. Una vez que se obtiene la documentación temporal correspondiente, los menores pueden acceder a servicios educativos y otros beneficios.

Aclaró que la disminución de reportes no significa necesariamente que haya dejado de existir la migración infantil, pues muchos menores ingresan al país acompañados de sus familias y continúan su trayecto sin que se detecte una posible vulneración de derechos. La intervención institucional ocurre principalmente cuando las autoridades identifican una situación que requiere protección.

Entre los casos que requieren atención mencionó aquellos en los que los padres son detenidos y los menores quedan sin una persona que pueda hacerse cargo de ellos, así como las repatriaciones de adolescentes de 16 y 17 años que son puestos a disposición de las autoridades mexicanas sin acompañamiento familiar. En cuanto a la migración interna, indicó que existe coordinación entre las procuradurías de distintas entidades del país para atender reportes de búsqueda de menores y verificar su posible presencia en centros de asistencia social o con familiares residentes en la región.

Indicó que a través de la coordinación estatal de la PRONNIF, se reciben listas con los nombres de menores cuya localización se solicita desde otros estados, con el propósito de revisar las bases de datos y determinar si alguno se encuentra en Acuña. Añadió que también se presentan situaciones en las que familiares residentes en Acuña solicitan apoyo para localizar a niños que viajaron a otras entidades y de quienes dejaron de tener noticias.