La presidenta Claudia Sheinbaum acusó este jueves a Guadalupe Taddei, exconsejera presidenta del Instituto Nacional Electoral (INE), de haber traicionado la confianza de los mexicanos, tras los señalamientos de presuntas irregularidades en contrataciones y posibles conflictos de interés dentro del organismo. La mandataria exigió una investigación para esclarecer los hechos y determinar responsabilidades.

Durante su conferencia matutina, Sheinbaum solicitó a la Auditoría Superior de la Federación (ASF) revisar tanto la gestión de Taddei como las administraciones anteriores del instituto y los procesos de contratación de los organismos electorales estatales. Sus declaraciones se producen después de que la Cámara de Diputados recibiera, el pasado 26 de octubre, la renuncia de la exfuncionaria, seguida de la salida de otros tres servidores públicos vinculados a su administración.

La presidenta sostuvo que las posibles irregularidades no se limitarían a una sola gestión, sino que formarían parte de prácticas desarrolladas durante más de dos décadas. Señaló la presunta participación de empresas intermediarias que habrían obtenido contratos mediante licitaciones con requisitos diseñados para favorecer a determinados proveedores, por lo que pidió investigar estos mecanismos desde sus antecedentes.

Como alternativa a las contrataciones cuestionadas, Sheinbaum propuso fortalecer una empresa estatal de talleres gráficos que produzca la mayor parte del material electoral bajo criterios de transparencia y precios justos. Planteó que los resultados de las investigaciones sirvan para impulsar cambios en los procedimientos de adquisición del INE y evitar posibles prácticas de corrupción y privilegios.