México proyecta alcanzar una capacidad conjunta con Estados Unidos y Panamá de 300 millones de moscas estériles por semana durante 2027, como parte de la estrategia para contener y erradicar el gusano barrenador del ganado, mediante la ampliación de plantas de producción, tratamientos veterinarios y nuevas tecnologías de vigilancia sanitaria, informó Gabriel Ayala Borunda, director general de Salud Animal del Senasica.

“Tenemos ahorita en este momento una producción de más de 40 millones de moscas semanales, lo cual se suma a los 100 millones que tenemos de Panamá y estamos dispersando en el norte de México y en el sur de Estados Unidos”, explicó.

El funcionario adelantó que para enero de 2027 se proyecta incrementar la producción de la planta de Chiapas a 100 millones semanales, mientras que otra instalación en construcción en Edinburg, Texas, tendría capacidad de generar una cantidad similar hacia mediados de ese mismo año.

De concretarse estas proyecciones, la capacidad conjunta de producción alcanzaría los 300 millones de moscas estériles por semana, fortaleciendo las acciones de combate a la plaga en ambos países.

Ayala Borunda explicó que actualmente existen herramientas tecnológicas y medicamentos que no estaban disponibles durante anteriores campañas de erradicación, lo que permitiría reducir los tiempos necesarios para controlar el problema sanitario.

“Definitivamente tenemos herramientas tecnológicas que no contábamos en aquel entonces, como es el uso de ivermectina y doramectina, mayor control de la movilización y, sobre todo, técnicas de vigilancia epidemiológica”, destacó.

Precisó que el gusano barrenador no es una enfermedad viral ni bacteriana, sino una infestación provocada por las larvas de una mosca que deposita sus huevecillos en heridas frescas de los animales, donde posteriormente se desarrolla la llamada gusanera.

Por ello, las medidas sanitarias incluyen revisiones constantes del ganado, tratamientos para eliminar las larvas, aplicación de medicamentos y controles de movilización para impedir que la plaga se extienda hacia otras regiones.

“Una vez que hacemos el tratamiento de las gusaneras, aplicamos los larvicidas por vía parenteral. Ese animal en 15 días está listo para ser comercializado o para producción”, señaló, al explicar el procedimiento sanitario que se sigue en los casos detectados.

El director general de Salud Animal aseguró que, hasta el momento de sus declaraciones, no tenían reportes de muertes de ganado directamente atribuidas al gusano barrenador, aunque reconoció la importancia de mantener una vigilancia permanente.

Asimismo, indicó que en México se han instalado barreras de contención donde se revisan los animales y se aplican tratamientos para garantizar una movilización ganadera segura.

Impacto en la exportación ganadera

El funcionario reconoció que el control del gusano barrenador también será determinante para recuperar las exportaciones de ganado hacia Estados Unidos.

Explicó que la estrategia de reapertura se desarrolla por etapas, comenzando con Chihuahua y Sonora, mientras que Coahuila, Tamaulipas y Durango se contemplan para una segunda fase, posiblemente durante 2027.

“Estamos en negociaciones con el Departamento de Agricultura y tenemos muy buena relación, donde hay confianza en el trabajo que estamos haciendo en México”, puntualizó.

Finalmente, Ayala Borunda sostuvo que la combinación de tecnología, vigilancia epidemiológica, tratamientos y cooperación internacional permitirá fortalecer la campaña de erradicación y reducir los riesgos para la ganadería nacional.

El objetivo es frenar la propagación del gusano barrenador, proteger la salud del ganado y avanzar hacia la recuperación de las actividades comerciales del sector pecuario.