Los mensajes que circulan en redes sociales sobre la necesidad de almacenar alimentos y artículos de primera necesidad para sobrevivir durante 72 horas, 92 horas o incluso 15 días ante una emergencia no deben generar alarma entre la población, señaló Jesús Antonio Dávila Contreras, oficial de Protección Civil en Acuña.

Explicó que este tipo de recomendaciones tienen su origen en estrategias de preparación para comunidades que enfrentan riesgos naturales de gran magnitud y que debido a sus condiciones geográficas o de aislamiento, podrían permanecer durante periodos prolongados sin recibir ayuda ni contar con servicios básicos.

Como ejemplo mencionó el caso de Japón, donde fenómenos como los tsunamis pueden provocar interrupciones en el suministro de electricidad, agua potable y drenaje, por lo que las autoridades promueven que las familias tengan provisiones suficientes para afrontar al menos 72 horas sin asistencia externa. Sin embargo, consideró que trasladar este tipo de mensajes al contexto mexicano, sin explicar las diferencias entre las condiciones de cada región, puede generar desinformación y provocar compras innecesarias.

Señaló que en México existe una cultura de abastecimiento en la que las familias acostumbran realizar el mandado y adquirir productos que pueden durar varios días o incluso semanas. Indicó que la recomendación que se maneja en el país, a través de la Coordinación Nacional de Protección Civil, es contar con una mochila de emergencia que contenga artículos indispensables para enfrentar una situación en la que sea necesario salir temporalmente del domicilio.

Entre los elementos más importantes mencionó los documentos personales, como actas de nacimiento, credenciales de elector y licencias, los cuales pueden conservarse en original o en copias digitales. También recomendó incluir medicamentos de uso habitual, especialmente para personas con enfermedades crónico degenerativas, como diabetes, cáncer o hipertensión. El objetivo es que ante una emergencia que obligue a abandonar la vivienda durante algunos días, las personas puedan mantener consigo sus documentos y continuar con sus tratamientos médicos mientras se restablecen las condiciones para regresar a casa.

Recordó que Acuña ha enfrentado fenómenos importantes, como el tornado de 2015, una emergencia que dejó graves afectaciones, pero en la que la respuesta de los cuerpos de auxilio y la solidaridad de la comunidad comenzaron desde las primeras horas. También mencionó las condiciones registradas durante la nevada, cuando uno de los principales riesgos fue la posible interrupción de servicios como el agua y la electricidad, pero aún en esas circunstancias, destacó que las familias de la región cuentan con recursos y prácticas habituales, como disponer de tanque de gas o calentadores, que contribuyen a enfrentar este tipo de contingencias.

Por ello, consideró que los mensajes que promueven acumular provisiones para periodos prolongados deben contextualizarse y no difundirse de manera alarmista, pues pueden ocasionar preocupación entre las familias, particularmente cuando su situación económica no les permite realizar compras extraordinarias Recordó que durante la pandemia se presentaron compras de pánico que provocaron que algunos productos se agotaran en los establecimientos, por lo que insistió en la importancia de consultar información oficial y evitar replicar publicaciones que puedan generar temor sin explicar el escenario al que hacen referencia.

Reiteró que la intención de Protección Civil es mantener informada a la ciudadanía y fomentar una cultura de prevención, sin provocar alarma, además recalcó que la mochila de emergencia debe contener artículos básicos y ajustarse a las necesidades de cada familia, mientras que cualquier preparación adicional debe responder a los riesgos reales de la región y a las indicaciones de las autoridades.