Mineros trabajan sin miedo al acostumbrarse a la rutina
MOISÉS SANTIAGO H
Para los mineros de la Carbonífera no existe el miedo, a pesar de saber que existen riesgos, todos los días bajan a una mina o a un pocito con la sola idea de cumplir con el turno para llevar el sustento a su casa.
Armando Ontiveros con 27 años de experiencia en este tipo de trabajo asegura que ya no tiene miedo, aunque existen enemigos letales como el gas metano y el riesgo de una inundación
Tras la rutina diaria el miedo se va perdiendo aseguran los mineros como Armando, que baja todos los días a las entrañas de la tierra para extraer el preciado oro negro y así conseguir la raya, como le llaman al pago de la semana, que va desde los 3 mil hasta 5 mil pesos trabajando pocas horas durante cinco o seis días de la semana.
Saben que existen riesgos como el letal gas grisú o metano que no tiene olor, simplemente es mortal al sobrepasar la concentración más peligrosa que según los expertos corresponde al 9.5% que es la mezcla que menor energía necesita para provocar una explosión; todos los mineros saben que en caso de producirse una explosión de grisú, las consecuencias pueden ser catastróficas en pérdidas de vidas humanas y materiales.
También saben que existe un gran riesgo de que se registre un caído o derrumbe en el socavón o hasta una inundación al pegar con mantos de agua.
Armando Ontiveros se ha enfrentado a algunos accidentes de esta naturaleza aunque no han sido de gravedad o al menos la ha librado al reaccionar de forma inmediata con la experiencia adquirida a través de los años.
Armando contó que los mineros viejos o de más edad siempre están al pendiente de los más jóvenes para enseñarles a enfrentar cada situación y evitar que por imprudencia se arriesguen demasiado cuando están extrayendo el carbón de entre las rocas subterráneas.
