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14 de abril de 2026
Estadio

Triste festejo de 60 años tendrá un vacío estadio Jalisco

Triste festejo de 60 años tendrá un vacío estadio Jalisco
  • enero 30, 2020

Por David Torres González / Enviado

Guadalajara, 30 Ene (Notimex).- Seis décadas de vida cumplirá este viernes el estadio Jalisco, pero la fiesta estará incompleta, sin la verbena, aficionados y todo lo que se vive alrededor del inmueble cada que hay un partido.

Fue el 31 de enero de 1960 cuando el estadio de la Colonia Independencia abrió sus puertas por primera vez y que con el paso de los años albergó a clubes como Atlas, Guadalajara, Universidad de Guadalajara y Jalisco.

Y cuando todo debería ser una fiesta para conmemorar al estadio dos veces mundialista, el comportamiento de la afición de los rojinegros al lanzar un grito prohibido en los estadios impedirá el acceso de la gente para el choque entre Atlas y Xolos en la jornada cuatro del Clausura 2020.

Los tiempos cambian

De lo que hay total seguridad es en la evolución que han vivido los aficionados, captada sobre todo por los vecinos del Jalisco, quienes han convivido por años con el acontecer diario junto a dicho escenario.

Uno de ellos es Carlos Parra Mercado, de 56 años y con más de 40 de vivir junto al Jalisco, quien ha sacado provecho con un negocio, como otros tantos, alrededor del estadio y unos más que llegan cada que hay juego.

“Antes era diferente, más tranquilo, no había barras, la gente venía y se divertía, cuando Guadalajara jugaba aquí de local los domingos llegaba gente de todos los municipios, de aquí a pasear y luego a sus pueblos”, comentó Parra Mercado.

Música en vivo, tríos, marimbas y toda una fiesta era habitual en cada choque de cualquier equipo local, con un ambiente “bonito y sano”, hasta que aparecieron las barras para que el futbol dejara de vivirse como hace dos o tres décadas.

“Ahora es peligroso, nos ha tocado vivir situaciones difíciles, la policía aventando gases lacrimógenos, ver familias espantadas, con niños, por el temor de las barras que se peleaban con los policías acá afuera”, dijo el comerciante.

Una ocasión el problema fue tal que permitió a algunos aficionados entrar a su casa para protegerlos, pero los gases lacrimógenos llegaron hasta ellos y tuvieron que sacarlos por otro lado de la casa, “era difícil el ambiente”.

“El gobierno ha tomado medidas, ahora es más tranquilo en el sentido de seguridad, desde que pusieron la malla perimetral (en el estadio) se ha controlado mucho, hay un cerco de seguridad que da más tranquilidad”.

Mientras algunos aprovechan su vivienda cerca del estadio, otros sufren, pues en cada día de partido quienes nada tienen que ver con el Jalisco, no les gusta futbol y simplemente quieren llegar a casa en la colonia Independencia, viven jornadas difíciles.

“No nos sentimos mal como vecinos del estadio cuando hay futbol como otros que no viven de estoy, batallan desde el momento que quieren entrar a sus casas, los paran una cuadra antes, les piden la licencia o comprobante de domicilio para ver si viven ahí o no, o llegan a sus casas y las cocheras tapadas”.

Carlos Parra, quien de niño fue balonero en el estadio Jalisco y que más tarde su pasión por el deporte lo llevó a tomar el curso de director técnico, incluso estuvo en un premundial con la selección femenil de Leonardo Cuéllar, es solo una de las tantas historias alrededor del estadio Jalisco.

Y así como él, miles de aficionados se perderán la fiesta de los 60 años del inmueble, vetado un juego luego de que la afición lanzara el grito prohibido, en espera de que sea una lección aprendida para ellos antes de volver y apoyar a los suyos.

-Fin de nota-

 

NTX/DTG/RHV