A la báscula
El humanismo mexicano
Julián Parra Ibarra
Sin que se defina exactamente qué significa porque además cada quien lo utiliza de acuerdo con sus propios intereses, el concepto del ‘Humanismo mexicano’ es una frase a la que con mucha frecuencia se recurre en el ‘cuatroteísmo’.
Sin embargo, por donde quiera que se le quiera buscar, este humanismo no aparece cuando se trata de ‘adversarios’ o ‘enemigos políticos’, como se ha visto en los casos del exprocurador general de la República, Jesús Murillo Karam, y más recientemente con el exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo, quien en 1989 se convirtió en el primer gobernador de oposición en nuestro país.
El panista fue detenido el 16 de julio y pasó 72 días en el penal del Altiplano, conocido popularmente como Almoloya. A sus 74 años de edad, por ‘razones humanitarias’ le fue concedido el ‘beneficio’ de seguir su proceso bajo prisión preventiva domiciliaria.
En un vehículo de la Guardia Nacional, fue trasladado del penal a su domicilio en Ensenada ¡Por carretera! Tuvo que recorrer en el vehículo oficial poco más de 2 mil 700 kilómetros para llegar a su casa, a la que arribó después de ¡cuarenta horas de viaje!
Cuestionada por periodistas sobre el motivo de ese hecho, la presidenta Claudia Sheinbaum dijo en su mañanera del lunes, que fue porque “se siguió la orden del juez (…)“No tengo la certeza que así fue, sino la información que se me proporcionó esta mañana”, pero que sería la Fiscalía la que podría informar con más detalle.
Ese mismo ‘Humanismo mexicano’ aplicado a opositores como Murillo Karam y Ruffo Appel, no es el que se aplica a amigos y aliados, como se puede ver claramente en los casos del almirante José Rafael Ojeda Duran, exsecretario de Marina durante el gobierno del presidente de cuyo nombre no quiero acordarme, implicado en delitos similares por los que se acusa al exgobernador bajacaliforniano, de contrabando de combustible; ni en el caso de Rubén Rocha Moya, acusado de vínculos con carteles de la droga, y nunca le molestaron para que aclarara sobre el homicidio de Héctor Melesio Cuen, sobre el que el gobierno del sinaloense inventó una historia desmentida por la FGR, pero no se hizo nada más.
Dicho en otras palabras, eso del humanismo mexicano cuatrotero se traduce en términos populares como ‘hágase la voluntad de Dios, pero en los bueyes de mi compadre’.
X= @JulianParraIba
