Dobleces
El PT de brazos caídos
Israel Mendoza Pérez
@imendozape
En el PT alistan la estrategia de pasar del amago actual, a los brazos caídos para el día de la jornada electoral de junio de 2027. Sin confrontar a la dirigente de Morena, Ariadna Montiel, por el supuesto quebranto de acuerdos para la elección de coordinadores estatales para la defensa de la cuarta transformación y la soberanía. El sempiterno dirigente petista, Alberto Anaya lanza amenazas de boicotear, al menos, a 12 candidatos de Morena en los próximos comicios. La guerra es de baja intensidad, pero el PT comienza a hacer ruido para sentarse a negociar.
En sus más de tres décadas de existencia como fuerza política, el PT carece de tener una gubernatura. Ni en Nuevo León ni Zacatecas, consideradas zonas de influencia política petista, el partido de la estrella amarilla tiene la experiencia de gobernar o tener un candidato sólido para dar pelea en la arena electoral frente a los demás partidos.
Alberto Anaya mantuvo la estrategia de poner el partido en manos de quien le redituara en lo electoral y en lo económico para mantener el financiamiento, alterno, del partido y sus necesidades. Hoy la ecuación cambio ante el grupo político que lo impulsó en el pasado.
Tras el triunfo en 2018 de la alianza “Juntos Haremos Historia”, el PT vio la oportunidad de dar los pasos que le faltaban para conformarse como una fuerza política relevante: ganar una gubernatura y encontrar espacios dentro del gabinete, para concretar un gobierno de coalición. Sin embargo, esa es la teoría, en la práctica el partido se queda a nivel de aliado en lo electoral y legislativo. Lo demás forma parte de una utopía. Ejemplo que la izquierda se encuentra fragmentada.
En la actualidad, al PT nadie le debe nada. Durante décadas su dirigente se acostumbró a administrar los mendrugos electorales conseguidos gracias a las alianzas con el extinto PRD y las figuras de caudillo que lo encabezaron. Ahora, la ambición lo desmemoria y pretende tener un lugar de privilegios.
Sin embargo, el coordinador parlamentario en la Cámara de Diputados, Reginaldo Sandoval Flores, fue quien lleva la voz de Anaya y advirtió que, aunque no tuvieran por sí solos la fuerza para ganar una gubernatura, sí podrían ser determinantes para que la coalición oficialista pierda hasta 12 estados.
Aunque en el discurso, los petistas se decantan por el apoyo a la cuatroté encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum, la estrategia es simple, cero movilización de estructuras y nula vigilancia en casillas electorales en junio próximo. Eso es lo que se advierte ante la creciente disputa entre el PT y Morena.
Alberto Anaya ya envió a Reginaldo Sandoval; al senador Gonzalo Yáñez y a la senadora Geovanna Bañuelos a la batalla de la defensa de los intereses del PT. Aunque Anaya Gutiérrez se mantenga bajo la sombra se sabe que nada se mueve en el PT sin su venia y su tradicional estrategia y pegar, negociar y agarrar la mejor oferta.
