Convicciones
¿Por qué se entregó el general Mérida Sánchez?
Rubén Aguilar Valenzuela
Al general Gerardo Mérida Sánchez (66), se le nombra como secretario de Seguridad Pública de Sinaloa, en septiembre de 2023, y permanece en esa responsabilidad hasta diciembre de 2024, cuando renuncia, y es sustituido por el general Óscar Rentería Schazarino.
El gobernador Rubén Rocha Moya (77), de Morena, solicitó al secretario de la Defensa, Cresencio Sandoval (66) un militar para ocupar ese cargo, y le envió a Mérida Sánchez, que no conocía personalmente a Rocha.
La trayectoria del general es reconocida en el Ejército. Tiene un doctorado en Derecho, y maestría en Seguridad y Defensa Nacional. Fue comandante de tres zonas militares, y agregado militar y aéreo en la embajada de México en Chile. Y también jefe en la Secciones Segunda (inteligencia) del Ejército, y director de la Escuela Militar de Inteligencia.
El 29 de abril de 2026, las autoridades de Estados Unidos solicitaron formalmente la detención urgente con fines de extradición, por distintos delitos, del gobernador de Sinaloa Rocha Moya, del general Mérida Sánchez, y otros ocho funcionarios. Desde entonces, la presidenta Sheinbaum Pardo se sostiene en la posición de que no procede la extradición porque el gobierno de Estados Unidos no ha presentado pruebas de la acusación.
Solo doce días después, el 11 de mayo, el general Mérida Sánchez se entregó voluntariamente a las autoridades de Estados Unidos en la frontera de Nogales, Arizona, y luego fue trasladado a Nueva York para enfrentar cargos por presuntos nexos con grupo del crimen organizado.
El 4 de agosto se pospuso la audiencia de continuación de su caso, y la jueza Katherine Polk Failla no ha dado fecha para la nueva audiencia. El 11 de agosto, el general abandonó la prisión de Brooklyn donde estaba internado desde mayo pasado. Hasta ahora no se sabe si ha ingresado al programa de testigos protegidos o ya alcanzó un acuerdo con la Fiscalía.
Un alto mando del Ejército me confirma que el general Mérida Sánchez se entregó a las autoridades de Estados Unidos, por instrucciones del general Ricardo Trevilla (65), secretario de la Defensa. De esta decisión Claudia Sheinbaum, la comandante en Jefe, no fue avisada, y no se manifestó en su contra.
Este alto mando me dice que Trevilla, también solicitó a Mérida Sánchez, que entregara a las autoridades de Estados Unidos, toda la información que había recabado de la relación del gobernador Rocha Moya, con los grupos del crimen organizado en Sinaloa.
La decisión del general Trevilla tenía dos propósitos: el primero, sacar al Ejército de los medios de comunicación de México y del mundo. Si Mérida Sánchez no se entrega, el Ejército hubiera estado todos los días en los medios como lo está Rocha Moya, y ser visto, como ahora lo es, de ser un narcopolítico protegido por la presidenta.
El segundo propósito, era dejar en claro al Comando Norte de Estados Unidos, con el que el Ejército tiene una estrecha relación, que ellos no eran parte, como sí lo es el gobernador, de una relación estrecha con el crimen organizado, y también de acuerdos.
Y me dice también que el general Gerardo Mérida Sánchez y su familia tienen todo el apoyo de la Defensa. La decisión del general Trevilla ha sido rentable para la imagen y el prestigio del Ejército en México, y con su interlocutor en Estados Unidos. Mi informante, un gran conocedor del funcionamiento del Ejército, está seguro que en un tiempo razonable, el general Mérida Sánchez estará de regreso en México.
@RubenAguilar
