Dobleces
Amigos de Fox
Israel Mendoza Pérez
@imendozape
El activismo de Vicente Fox, a través de su organización Alma de México, mantiene un interés político-electoral innegable y criticable. Es más, sus movimientos, presentaciones y discursos, recientes, se enfilan a 2027. Incluso, la reaparición de Santiago Creel, exsecretario de Gobernación en el “gobierno del cambio”, de buscar una diputación para el próximo año es señal que el foxismo anda ansioso de poder.
En la reciente visita del expresidente a la sede nacional del PRI, destapó una caja de recuerdos de la batalla electoral de hace 26 cuando, el llamado a sacar al “PRI de los Pinos” se convirtió en parte de un fraseo cimentado en el marketing y en la propaganda sobre la que se montaron los amigos de Fox y el PAN de la ultraderecha. El triunfo del caudillo de las botas sobre el PRI fue una ola y la esperanza de avanzar en los procesos democráticos.
Sin embargo, hoy, Vicente Fox no carga con el PAN, encabezado por Jorge Romero. El expresidente se mueve en la sombra de su organización Alma de México. Fox tampoco es un negociador de alianzas partidistas. Su interés es él. Su estrategia es la de presionar al PAN como lo hizo en el pasado para apropiarse de la candidatura presidencial. Su definición más acorde es la de un candidato en búsqueda de un partido político. Así empezó su historia y en esa línea se mantiene.
Vicente Fox carece de la fuerza política para crear, al interior del PAN, un equipo con el que pueda incidir en el grupo compacto del dirigente panista, Jorge Romero, y entrar en la negociación de “candidaturas ciudadanas” rumbo a los comicios del próximo año, por ello es que afirma, ante priistas, que: “México está por encima de cualquier diferencia. Hoy más que nunca necesitamos diálogo y voluntad para encontrar coincidencias y construir juntos”.
Sin embargo, con su visita al PRI, Fox Quesada tira su legado histórico. Ser el primer presidente a través de una transición democrática sin sobresaltos. Ese era su trascendencia, pero prefiere lo inmediato y la negociación política que capitalizar un hecho histórico como la noche del 2 de julio de 2000. El llamado voto útil, el acercamiento con sectores de la izquierda a través de Amalia García, Layda Sansores, Héctor Castillo y Benjamín Russek; la posibilidad de crear un gobierno de coalición. Todo eso se fue por el caño. Y apareció Fox, el pragmático. El del marketing y las frases pegajosas.
Fox apuesta por la memoria de corto plazo de los ciudadanos sin partido. En el fondo, la ciudadanía se desencantó desde hace varios lustros a participar a lado de los partidos políticos, derivado de la naturaleza depredadora de los institutos políticos por los espacios de elección. Esa historia ya se vio y se vivió en el sistema político.
El expresidente de México anda en campaña. Su grupo político en el que se encuentran Juan Carlos Romero Hicks; José Luis Salas Cacho; Rodolfo Elizondo; José Espina; Víctor Guerrero Chávez, y Juan Hernández, van por lo que no pueden negociar en el PAN espacios para 2027 y eso los mueve.
