Dobleces
El nuevo amago petista
Israel Mendoza Pérez
@imendozape
La tensión existente del PT hacia Morena rumbo a 2027, estriba en la lectura de Alberto Anaya sobre la inexistencia de condiciones para gobiernos de coalición. Ahora, Tamaulipas se enreda en la negociación de la alianza Morena-PT-PVEM y la amenaza petista de ir con candidatos propios abre, de nueva cuenta, el debate respecto a mantener una coalición sostenida con alfileres.
La falta de leyes secundarias para la creación de gobiernos de coalición a nivel federal y estatal y municipal es lo que tiene al PT al borde de la separación con Morena, en Tamaulipas y otras entidades en las que se pasa del amago a la rivalidad política. Alberto Anaya vive en la esperanza de conquistar una gubernatura y ayuntamientos. El PT es el único instituto político, con más de 30 años de existencia en el mapa política y no tiene en su historia una gubernatura ganada.
Ese resultado se debe, en buena medida, al pragmatismo de Anaya Gutiérrez al vivir de a la sombra de los partidos grandes. Primero fue el PRD, así como el PRI, en algún momento. Ahora, Morena. Su desarrollo como partido de alquiler, ahora, le causa molestias.
La amenaza llegó por parte de Arcenio Ortega Lozano, comisionado nacional del PT en Tamaulipas, quien reconoció que la relación entre ambos partidos atraviesa un momento de tensión, aunque la alianza federal entre Morena y el PT continúa vigente.
“Para lo local no ha habido acercamiento alguno con la dirigencia estatal de Movimiento, por lo que nosotros seguiremos preparándonos para competir solos en distritos y municipios”, afirmó.
La declaración no es un asunto aislado. Todo pasa por las manos de Alberto Anaya. Al interior del partido al “profesor” le rinden cuentas, le piden opinión; él palomea y da su beneplácito. Es la dirigencia vertical de un partido anacrónico con máscara de demócrata.
El reproche a Morena no es nuevo. Sin embargo, Alberto Anaya olvida que en 2022, los tres partidos se unieron para continuar con la alianza “Juntos hacemos historia” en Tamaulipas. Sin embargo, la alianza es electoral, legislativa, pero en la práctica de gobierno no hay espacio para un gobierno de coalición. Eso es lo que analizó y midió como una de las principales causas por las que se le desdeña. Por ello es que Alberto Anaya al no recibir su “cuota” política lanza los mensajes para amagar con ruptura.
Y es que, el dominio de Morena sobre la designación de coordinadores estatales para la defensa de la soberanía, y posteriormente aspirantes al gobierno es lo que tiene al PT en la incomodidad. A final de cuentas, esa posición de poder es la que termina de designar candidaturas. Incluso, está por encima de un dirigente estatal de partido.
Para el partido de la estrella amarilla hay regateo. En la actualidad no hay espacios para compartir el poder. Anaya Gutiérrez sabe que ir en solitario no le garantiza triunfos en cascada, pero el amago está en la mesa y por lo menos la negociación se ablanda para antes de mediados de este mes.
