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26 de agosto de 2026
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Convicciones

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  • agosto 26, 2026

García Harfuch, socio confiable de la DEA

Rubén Aguilar Valenzuela

 

El presidente López Obrador (2018-2024), que sigue gobernando desde Palenque, Chiapas, odia a Omar García Harfuch, al que no dejó llegar al gobierno de la Ciudad de México, como lo quería Claudia Sheinbaum Pardo, en ese entonces candidata de Morena a la presidencia de la República.

 

La presidenta, siguiendo instrucciones de López Obrador, había decidido que su gobierno no asistiría a la Conferencia Internacional para el Control de Drogas (TEC, por sus siglas en inglés), citada por la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés), a celebrarse el pasado 18 de agosto en Buenos Aires, Argentina.

 

De último momento, rectificó su posición y anunció que el Gabinete de Seguridad, le había dicho que era importante la asistencia de su gobierno a esa reunión, y decidió enviar a su hombre de mayor confianza, García Harfuch, secretario de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) a ese evento.

 

Diversas fuentes cercanas a Palacio Nacional, han dicho que a López Obrador molestó mucho lo que hizo la presidenta, y los elogios en Buenos Aires del director de la DEA, Terrance Cole, a García Harfuch. De él dijo que “era un socio confiable y un buen amigo de Estados Unidos”, y “que sabe la importancia de compartir información de inteligencia, atacar a líderes criminales, interrumpir las cadenas de suministros y desmantelar las redes de arriba a abajo”.

 

Cole llamó al mexicano “amigo” y “le gradeció su liderazgo, amistad y colaboración. Aprecio que estés aquí. Esta delegación aprecia que estés aquí. Estos más de 100 países aprecian que estés aquí”.

 

García Harfuch a los elogios de Cole, reaccionó diciendo “quiero agradecer a la DEA, y en particular a su administrador, Terrance Cole, por la convocatoria, por mantener con las instituciones mexicanas, una relación profesional, directa y orientada a resultados”, y también dijo que “hemos tenido solicitudes, a veces de información informal, que nos ayudan a poder operar mucho más rápido, a tener mejores resultados y contar con información de criminales que operan en nuestros dos países, y en otros lugares de Latinoamérica”.

 

Y expresó su reconocimiento de René Amarillas, el representante de la DEA en México, por su “disposición, acompañamiento, solidaridad y trabajo permanente para fortalecer la coordinación de las instituciones mexicanas”. Y abogó “por fortalecer aún más el intercambio de información. Ninguna organización criminal puede ser más fuerte que los Estados cuando actúan juntos con inteligencia y compromiso sostenido. No comprometemos a que México seguirá haciendo su parte, seguiremos fortaleciendo nuestras instituciones compartiendo información, investigando, determinando quienes generan violencia y cooperando con nuestros socios internacionales”.

 

Con relación a la DEA, el discurso de García Harfuch es radicalmente opuesto al del presidente López Obrador (2018-2024), que siempre tuvo una relación tensa y de constantes desencuentros con esta agencia. En 2020 impulsa una ley, para limitar y normar la actuación de los agentes de la DEA en territorio mexicano. Y en 2022, canceló una unidad de la policía mexicana que colaboraba con la DEA, bajo el argumento de que estaba infiltrada por la delincuencia. Después de la participación de García Harfuch en la reunión de la DEA, López Obrador ha tomado decisiones, que se verán en los próximos días.

 

@RubenAguilar