Dobleces
Cae el angelito
Israel Mendoza Pérez
@imendozape
La detención del exgobernador de Guerrero, Ángel Heladio Aguirre Rivero, por posible ocultamiento de evidencias sobre el paradero de los 43 estudiantes normalistas, tardó 12 años. Grave error. En su momento, el PRD y el gobierno de Guerrero, desde las primeras horas del 26 de septiembre de 2014, colgaron al gobierno federal el caso y desviaron la atención de lo local. Justo ahora, el tema de fondo.
Aguirre Rivero dejó cabos sueltos en el caso de los normalistas de la escuela “Isidro Burgos” en Ayotzinapa. Eso incluye la orden a mandos de primer nivel, desaparecer cualquier evidencia relacionada con el caso Ayotzinapa. Ahora, se revela lo que fue evidente, el exgobernador y su entonces partido evitaron, por todas las estrategias de comunicación y narrativa, que el costo histórico recayera en su cancha. Esa fue la estrategia.
Hoy, la historia cobra fractura. Exhibe que el caso Ayotzinapa tuvo que ser el 68 del PRD, pero eso implicaba costos electorales futuros que llevaban implicaciones rumbo a 2018. En ese momento, si el gobierno federal en el sexenio antepasado, fue responsable de la tardanza en atraer el asesinato de los estudiantes y de una indagación pericial cuestionada y de la llamada “verdad histórica”, el PRD debió ser señalado, desde el primer momento, como el directo corresponsable político, moral, histórico y procesal del crimen de los 43 normalistas.
Ese fue siempre el hilo a seguir. En cambio, los diferentes gobernadores, posteriores a Aguirre Rivero, dieron respuestas conformes la coyuntura y cada conmemoración de la funesta noche del 26 de septiembre. El gobernador Rogelio Ortega, quien asumió el cargo en sustitución del político Ángel Aguirre, solo fue un mero trámite de meses y evitar el estallido de una crisis política en el estado.
Ahora, según la FGR, la aprehensión de Aguirre Rivero se da como parte del “Nuevo Modelo de Investigación”, y del desarrollo del “reanálisis” de las actuaciones existentes en el caso de la desaparición de 43 normalistas que implicaron nuevos actos de investigación que permitieron acreditar la posible participación del exgobernador de Guerrero en los hechos. Las líneas de investigación refieren que Ángel Heladio Aguirre Rivero pudo participar en el “Ocultamiento de Evidencias” para conocer el paradero de los estudiantes, por lo cual fue solicitada, obtenida y cumplimentada una orden de aprehensión en su contra.
Si se ajusta el análisis de la investigación de Iguala-Ayotzinapa solo a los hechos, la responsabilidad del asesinato de los 43 normalistas fue del PRD todo el tiempo. Lo demás se volvió un enredo histórico.
El punto de regresar al tema estatal fue vital. La investigación debió mantenerse en el origen no a lo que creció y enredó, en ese momento para convertir al sexenio antepasado en el responsable. Quizá la detención Aguirre Rivero sea el inicio serio para reactivar las búsquedas locales y dar con el paradero de los estudiantes. A su vez, les dé un aliciente a sus familiares.
