No sacarán maquinaria de AHMSA: trabajadores
Guadalupe Pérez
Luego que trascendiera un posible ordenamiento para usar la fuerza pública y permitir que Bravo Montacargas retire su vehículo industrial de AHMSA, Julián Torres, presidente del Grupo de Defensa Laboral de Trabajadores, aseguró que aunque buscan evitar enfrentamientos, no permitirán la salida de ningún equipo ni maquinaria hasta que se resuelva la subasta de la siderúrgica.
Reveló que desde el pasado 20 de julio, fecha en que sostuvieron un diálogo directo con los representantes legales en la Puerta 4 de la planta, se cortó toda comunicación. Ante la falta de acuerdos o acercamientos recientes, Torres sostuvo que el compromiso asumido por los trabajadores se mantiene firme y que no se cederá terreno ante el intento de extracción de insumos o unidades de las instalaciones.
Respecto a la coordinación con otros frentes obreros, el dirigente señaló que el acuerdo interno de su agrupación es contundente respecto a frenar la salida de cualquier activo. Sin embargo, hizo un llamado a las autoridades correspondientes para que actúen con sensibilidad y criterio, instándolas a que, en lugar de respaldar a una compañía foránea, dirijan su apoyo hacia los trabajadores locales de Monclova, quienes han sido los más afectados por la crisis de la siderúrgica.
Torres enfatizó que la intención del movimiento no es generar un choque o desestabilizar la región, sino preservar un entorno de paz social y laboral que facilite el proceso de venta de AHMSA. En sus palabras, la prioridad absoluta de los obreros es que la subasta concluya exitosamente y la empresa pueda comercializarse en su totalidad, garantizando así una solución de fondo a la problemática que atraviesa la base trabajadora.
Finalmente, el presidente del Grupo de Defensa Laboral exhortó a los mandos gubernamentales a evitar el despliegue de las fuerzas del orden contra los obreros. Pidió que las autoridades intercedan ante la empresa externa para hacerle comprender que no es el momento oportuno para retirar equipo, evitando con ello que se desencadene un conflicto social de mayor escala en la ciudad.
IP urge al diálogo
Óscar Mario Medina, presidente de la Unión de Organismos Empresariales (UOE) en la región Centro y de la Fecadeco, advirtió que la base obrera, las autoridades y la empresa Bravo Montacargas deben priorizar una mesa de diálogo. Señaló que es indispensable buscar una solución pacífica para evitar un choque de posturas que derive en personas lesionadas o detenidas.
El líder empresarial enfatizó que resulta indispensable buscar una solución concertada y pacífica para frenar un choque de posturas que ponga en riesgo la integridad física o la libertad de los involucrados. Subrayó que lo último que la comunidad necesita en este momento es que los ánimos se crispeen aún más, reconociendo que, si bien se trata de un tema espinoso y sumamente complejo, se debe actuar con absoluta prudencia para evitar desenlaces lamentables.
En ese sentido, Medina hizo un llamado directo a la mesura y al “juicio de ponderación” por parte de todos los actores implicados, incluyendo tanto a los ex obreros de la siderúrgica como a los representantes de las empresas particulares. Sostuvo que la vía de la negociación es el único camino viable para atender los reclamos sin vulnerar los derechos de ninguna de las partes ni poner en peligro la estabilidad social de la ciudad.
El presidente de la UOE remarcó que dentro de la comunidad de Monclova existe un consenso absoluto contra la violencia, señalando que “nadie en su sano juicio”, ni ciudadanos ni autoridades, desea ver un enfrentamiento en las puertas de la empresa. Explicó que violentar la situación solo vendría a complicar el de por sí golpeado entorno social y económico que ya atraviesan las familias locales tras la crisis y quiebra de AHMSA.
El dirigente empresarial insistió en que sería sumamente lamentable “echarle más leña a la lumbre” y permitir un choque que resulte en personas lesionadas o detenidas. Concluyó solicitando a las autoridades actuar como facilitadoras del diálogo y evitar cualquier acción que precipite un conflicto, recordando que la prioridad para la región debe ser preservar la tranquilidad y la paz social mientras se resuelven los temas legales y financieros de la siderúrgica.
