Alertan por fraudes con IA y números virtuales
Jessica Rosales
El uso de inteligencia artificial, números virtuales y técnicas de suplantación telefónica ha facilitado nuevas modalidades de fraude, extorsión y secuestro virtual, advirtió la directora de la Policía Cibernética de Coahuila, Anahí Pérez García, quien alertó que estos mecanismos dificultan la identificación de los delincuentes y aumentan el riesgo para la población.
Al participar como expositora invitada durante el taller de Protección Digital en Contextos de Riesgo dirigido a periodistas y defensores de derechos humanos realizado en Saltillo, la funcionaria subrayó que una de las recomendaciones más importantes es colgar de inmediato y no proporcionar información personal, familiar, laboral o financiera.
De acuerdo con la experiencia de la Policía Cibernética, 90% de las extorsiones se detiene al cortar la llamada. Sin embargo, advirtió que muchas personas continúan en comunicación con los delincuentes por miedo, manipulación emocional o crisis nerviosa. Advirtió que los adultos mayores son uno de los grupos más vulnerables ante la extorsión telefónica, especialmente porque suelen estar en casa, contestan llamadas desconocidas y pueden ser presionados para entregar dinero o permitir el ingreso de personas a sus domicilios.
Indicó que agosto es mes clave para reforzar campañas preventivas dirigidas a este sector, ante el aumento de actividades familiares, escolares y de movilidad. La prioridad, dijo, es que aprendan a identificar señales de riesgo y no actúen bajo presión. Números virtuales: el nuevo escudo de los delincuentes. Explicó que, aunque antes muchos números utilizados para extorsionar podían vincularse con líneas nacionales de Telcel, Movistar o AT&T, actualmente los delincuentes recurren cada vez más a números virtuales adquiridos por internet.
Detalló que estos números pueden comprarse en paquetes a empresas extranjeras y usarse por pocos minutos antes de ser desechados, lo que dificulta rastrear su origen real. Incluso, aclaró, que un número tenga lada de otro país no significa necesariamente que el delincuente se encuentre ahí. “Los delincuentes utilizan números virtuales. Los compran en internet, compran mil números virtuales de una compañía rusa, de una compañía alemana, de una compañía estadounidense.
Con veinte dólares te consigues cien números que te duran diez minutos y el número se desecha”, explicó. Esto hace prácticamente imposible rastrearlos mediante los canales convencionales con operadoras nacionales. También alertó sobre el spoofing telefónico, modalidad mediante la cual los delincuentes manipulan el identificador de llamadas para que en el celular aparezca el número de un banco, empresa o institución conocida.
Por ello, pidió no confiar únicamente en el nombre o número que aparece en pantalla. Cuesta de enero y reparto de utilidades en mayo: los picos de las montadeudas Después de la extorsión digital, las aplicaciones conocidas como montadeudas representan el segundo delito más reportado ante la Policía Cibernética. Estas aplicaciones ofrecen préstamos rápidos y de fácil acceso, pero al instalarse obtienen permisos para acceder a contactos, fotografías, archivos y otra información almacenada en el dispositivo.
Una vez que la información es extraída, los operadores utilizan llamadas, amenazas y campañas de hostigamiento contra la víctima y sus familiares para presionar el pago de cantidades cada vez mayores. Indicó que este fenómeno suele incrementarse durante enero y vuelve a repuntar después de periodos de alta demanda económica. Identificó dos momentos del año en que los casos se disparan: enero, por la llamada “cuesta de enero”, y los meses posteriores al pago de utilidades. “Cuando te roban la información no hay nada que hacer.
Llegan muchas personas con nosotros y nos dicen: ‘Es que me están molestando, ¿cómo le hago?’. Lamentablemente, no podemos evitar que te estén marcando. Si bloqueamos un número, te van a marcar de diez más”, advirtió. Su recomendación antes de instalar cualquier aplicación de préstamo es simple: buscarla en Google con la palabra “fraude” y buscar la reputación de determinado establecimiento o financiera mediante los comentarios. “Créanme que van a salir personas que ya cayeron y al menos ahí vamos a anticiparnos a instalar algo mal”, dijo.
Palabra de seguridad familiar ante el deepfake Ante el uso de inteligencia artificial, clonación de voz y suplantación de identidad, conocido como deepfake, recomendó recuperar una medida sencilla: establecer una palabra de seguridad entre familiares para evitar ser victima de extorsión o secuestro virtual.
Aclaró que no debe ser el nombre de un familiar, mascota conocida o dato fácil de rastrear, sino una palabra aleatoria que permita confirmar que la persona que llama realmente es quien dice ser. Exhortó a la ciudadanía a no contestar llamadas desconocidas si no es necesario, colgar ante cualquier amenaza, no proporcionar datos, grabar llamadas cuando sea posible, activar la verificación en dos pasos, denunciar formalmente y compartir la información preventiva con familiares, especialmente adultos mayores, niñas, niños y adolescentes.
Denunciar clave para una investigación de mayor alcance Insistió en que la denuncia formal es indispensable para que las autoridades puedan actuar con mayor alcance. Aunque la corporación especialidada en este tipo de delitos recibe reportes, asesora y elabora fichas técnicas, explicó que la falta de querella ante el Ministerio Público limita la posibilidad de abrir líneas de investigación, solicitar información formal o colaborar con otras fiscalías. “Si una persona no acude a levantar una querella ante el Ministerio Público, nosotros no podemos demostrar a veces que hay como tal un delito”, señaló.
La ruta de atención inicia con un reporte a la Policía Cibernética, ya sea por 911, 089, redes sociales, llamada, WhatsApp o de manera presencial. Después se asigna un asesor, se clasifica el caso, se revisa la información técnica y se elabora una ficha informativa para que la víctima no tenga que repetir los mismos datos ante distintas autoridades. Posteriormente, se canaliza al Ministerio Público para formalizar la denuncia.
