Dobleces
Magistrados al viejo estilo
Israel Mendoza Pérez
@imendozape
De manera acelerada, los magistrados Felipe de la Mata, Felipe Fuentes, Mónica Soto y Reyes Rodríguez, integrantes del Tribunal Electoral del Poder Judicatura de la Federación (TEPJF) degradaron la credibilidad, imparcialidad e independencia del tribunal. Ahora, su filopartidismo, no solo con el oficialismo, sino con las cúpulas de otros partidos les entrega la oportunidad de participar en los comicios de 2028 para un nuevo periodo de seis años con lo que estarían 17 años en el cargo.
No es ilegal si está en la ley, pero si es inmoral. En 22 meses en los que la magistrada Mónica Soto, presidió el tribunal electoral federal, llevó a los extremos de la simpatía con el poder político, las decisiones jurídicas que debía resolver de manera autónoma. En esta etapa, Felipe de la Mata y Felipe Fuentes se convirtieron en el grupo encargado de mangonear las decisiones electorales y asegurar un lugar, en la agenda electoral, para los próximos años. Resultó.
En las nuevas reformas al poder judicial, que avala la reelección de los magistrados electorales de la Sala Superior para un nuevo periodo de seis años, con lo que permanecerían durante 17 años en el cargo, les da la oportunidad de responder al partido que los mantiene en el tribunal. Esto es una regresión histórica y legalizar la “perpetuidad” en el cargo. El tribunal electoral no se destruye, solo se transforma en una institución, desdentada y llamada de contentillo. Ese es el futuro oscuro que le espera al TEPJF.
Y es que durante el tiempo de discusión, debate y análisis previo a la aprobación, por parte del legislativo, de la Reforma Judicial, los magistrados bajo las órdenes de Mónica Soto, incluido Felipe de la Mata, guardaron silencio funesto y tuvieron una respuesta tibia frente a la Reforma Judicial. Su principal interés era mantenerse en el cargo y continuar afines al poder. Así trazaron el plan y transitaron con los demás partidos.
El actuar de los magistrados bajo los lineamientos de favorecer al partido en el poder machucó la reputación del tribunal y confirmó que el aparato judicial quedó al servicio del partido oficial, ahora, el pagó político a Mónica Soto, Felipe de la Mata Pizaña y Felipe Barrera Fuentes está a un paso de cristalizar su aspiración de perpetuarse en el poder. Y no lo rechazan, simplemente esperan ser beneficiados.
El antecedente está más que expuesto, previo a la elección de 2025, los integrantes del tribunal electoral federal, fueron tibios y distantes. Mónica Soto desmarcó al tribunal electoral del debate alrededor del Poder Judicial y los comicios se llevaron a cabo con múltiples fallas. El grupo de Mónica Soto, guardó silencio y lanzó respuestas en sentido contrario a lo que exigió el momento político.
Sin embargo, el daño interno al TEPJF fue impúdico. Rescatar los conceptos democráticos es la tarea pendiente y quitarle protagonismo al grupo de Mónica Soto es un punto relevante en la agenda del tribunal, de lo contrario será otra institución doblegada por el poder de las cúpulas partidistas y extraviada en su tarea de ser un contrapeso y pasar a la obediencia a ciegas.
