Convicciones
El papa León XIV invita a leer y pensar
Rubén Aguilar Valenzuela
En estos tiempos del México que se promueve el pensamiento único, y vive altos niveles de ideologización, resultan particularmente pertinentes las declaraciones que el papa hizo el pasado 7 de mayo.
Ese día se celebraron los cien años de la editorial del Vaticano, la Librería Editora Vaticana, que se funda en 1926, cuando se independiza de la más antigua Tipografía Vaticana, que se crea en 1587.
El papa dijo a los miembros de la editorial, que quería compartir con ellos tres breves reflexiones. A continuación las transcribo textual:
- El libro es una ocasión para pensar. En la era digital, la materialidad del libro nos remite al papel del pensamiento, de la reflexión y del estudio. Leer es nutrir la mente; ayuda a alimentar un sentido crítico consciente y formado, a protegerse de los fundamentalismos y los atajos ideológicos. Por eso exhorto a todos a leer libros, como antídoto a la cerrazón mental, que se refleja en actitudes rígidas y en visiones reductivas de la realidad.
- El libro además es una oportunidad para encontrarnos. Cuando tenemos un libro en las manos, idealmente nos encontramos con su autor. Pero al mismo tiempo nos encontramos con quienes lo han leído antes que nosotros, o quienes lo están leyendo o van a leerlo. Y cada vez son más frecuentes las ocasiones en que escritores y lectores se reúnen para hablar y escucharse. El Papa Francisco nos enseñó a practicar la cultura del encuentro: el libro es un puente hacia los demás, es un motivo de intercambio que nos enriquece, un estímulo para ampliar nuestro punto de vista.
- Finalmente, para nosotros los cristianos el libro es una ocasión para anunciar a Cristo. Sabemos bien cómo la lectura de la biografía de un santo o de una reflexión espiritual bien planteada puede conmover el corazón. A la Virgen María se la representa a menudo, en la Anunciación, absorta en la lectura de las Sagradas Escrituras (…). A san Agustín lo vemos a menudo sentado ante un escritorio frente a un gran libro y, a veces, sostiene un corazón en la mano: verdad y caridad (…).
Hoy, en diversos lugares del mundo, se vive un auge de las ideologías más primitivas y dogmáticas, promovidas por gobernantes, unos que se dicen de derecha y otros de izquierda, que los une el negarse a pensar y abrirse al diálogo y a la crítica. El México de hoy no es la excepción.
El papa plantea, que el antídoto, la vacuna, a ese estado de cosas, es pensar y leer, y mediante la lectura, de un lado, “nutrir la mente” y, de otro, “alimentar un sentido crítico consciente y formado”.
Y esto para protegerse “de los fundamentalismos y los atajos ideológicos”, lo que hace necesario leer como “antídoto a la cerrazón mental, que se refleja en actitudes rígidas y en visiones reductivas de la realidad”.
Hoy, quienes ejercen el poder en México, a nivel federal y en la mayoría de los estados, son fundamentalistas, que promueven una ideología dogmática, con altos niveles de irracionalidad, que siempre niega la realidad.
Estos dirigentes no sólo rechazan el encuentro y el diálogo, al que siempre conduce la lectura, sino que también se niegan a pensar. La línea irracional viene desde arriba y hay que sujetarse a ella.
@RubenAguilar
