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18 de mayo de 2026
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Opinión

Convicciones

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  • mayo 18, 2026

Gobierno, sociedad civil y Estado

Rubén Aguilar Valenzuela

 

En 1921, el italiano Antonio Gramsci (1891-1937) cofundador del Partido Comunista Italiano (PCI) es enviado como representante de su partido a la Internacional Comunista o Tercera Internacional, fundada en 1919, por Vladimir Ilich, Lenin, en 1922.

 

En Moscú conoce a Lenin y a otros dirigentes comunistas e intercambia y discute con ellos. En esa estancia estudió la realidad de la Rusia zarista, y cómo se había dado la Revolución, encabezada por Lenin, en esa realidad histórica y social.

 

Ahí tuvo la oportunidad de participar en debates estratégicos, que serán fundamentales, para después elaborar sus propias ideas, que implican una lectura del marxismo y el leninismo desde un país de occidente.

 

En sus discusiones con los dirigentes comunistas, en particular con Lenin, estuvo siempre presente la diversidad entre las realidades de Rusia e Italia, y por lo mismo las grandes diferencias que había entre la revolución rusa, y la forma que esta tendría que realizarse en occidente, de manera particular en Italia.

 

Esa estancia en Moscú, fue decisiva para el desarrollo posterior de las ideas en las que ya venía trabajando sobre: gobierno, sociedad civil, Estado, hegemonía, bloque histórico e intelectuales orgánicos.

 

Desde la década de 1920, Gramsci planteó que el Estado se integraba con dos actores; sociedad política y sociedad civil o gobierno y sociedad civil. Y dijo que todo lo que no era gobierno era sociedad civil, y lo que no era sociedad civil era gobierno.

 

El Estado son los poderes Ejecutivo, Judicial, Legislativo, y el aparato coercitivo (Ejército y policías). La sociedad civil son todo tipo de organizaciones ciudadanas, las empresas, las iglesias, las universidades, los medios de comunicación y los partidos.

 

En su formulación conceptual es muy claro que Estado y gobierno no son sinónimos, y que el gobierno es un actor, fundamental, pero solo un actor del Estado, el otro es la sociedad civil.

 

Los gobiernos populistas estatistas como el que ahora gobierna México, su concepción teórica se fundamenta en los nacionalismos estatistas que surgieron en la década de 1930 y 1940, en Europa y América Latina. Ignoran o niegan el pensamiento de Gramsci.

 

El desconocimiento, incluso el desprecio del actual gobierno de México, a la sociedad civil organizada, se origina en un pensamiento que confunde Estado con gobierno, a los que ve como sinónimos. Al negar la existencia de la sociedad civil, se manifiesta su pensamiento estatista conservador.

 

La sociedad mexicana y todos sus actores deben tener muy claro, que la posición populista estadista del actual gobierno, no ayuda a construir un Estado fuerte, que necesariamente exige el acuerdo y la acción concertada  de los dos actores que lo integran; el gobierno y la sociedad civil.

 

@RubenAguilar