Banner

El medio que cubre todo Coahuila

7 de mayo de 2026
Opinión

Con-ciencia y sin corbata

Con-ciencia y sin corbata
  • mayo 7, 2026

HIMNO o CONTRATO
Por Emiliano Calvert

Hay algo muy mexicano en jugar futbol.

Y no hablo de tirar patadas en medio juego ni de echarle limón a las naranjas del medio tiempo.

Hablo de ese momento donde cualquier niño ,deja de correr dos segundos, se pone una playera imaginaria y canta el himno viendo a la nada.

Porque el sueño no empieza con la Liga MX.

Empieza con la Selección.

Yo no conozco a un solo niño que haya dicho:

“De grande quiero jugar un Puebla vs Mazatlán de viernes botanero”.

El sueño normalmente es otro.

La verde.

El Mundial.

El himno.

Tu mamá llorando enfrente de la tele diciendo:

“ese es mi hijo”.

Y justo por eso estuvo tan rara toda la novela de esta semana entre la FMF, Chivas y Toluca.

Porque más que el pleito de directivos, comunicados y egos… el que terminó en medio fue el jugador.

Y honestamente, me recordó muchísimo a un amigo que sus papás se divorciaron cuando él estaba chiquito.

Me decía que lo peor no era decidir con quién irse.

Era aguantar la reacción del otro.

Si escogía pasar el sábado con su papá… la mamá se agüitaba.

Si iba a una comida con la mamá… el papá se sentía.

Y poquito a poquito …

Empezó a hacer lo que hiciera menos problema.

Exactamente así se siente ahorita el tema de la Selección.

Porque según el comunicado de la FMF del 17 de febrero, ya había acuerdo:

los jugadores convocados se quedaban con sus clubes hasta la Jornada 17 y, en Concachampions, hasta semifinales de ida.

Todos supuestamente estaban de acuerdo.

La clásica junta donde todos dicen que sí… hasta que alguien sí toma una decisión.

Toluca pidió permiso especial para Alexis Vega y Jesús Gallardo para la vuelta contra LAFC.

Alguien en Federación dijo:

“va”.

Y ahí se prendió todo.

Amaury Vergara sacó a los cinco jugadores de Chivas rumbo a Verde Valle, la FMF respondió con un comunicado medio amenazante diciendo que quien no se presentara al CAR iba a  quedarse fuera del Mundial, y Javier Aguirre dio una conferencia de seis minutos sin aceptar preguntas.

Que significa:

“sí hay bronca… pero no quiero hablar de ella”.

Y todos se pelean por ver  quién rompió el pacto primero, hay algo que nadie ve:

los jugadores están en medio de una pelea que no empezaron.

Porque desde fuera es muy fácil decir:

“primero la patria”

o “primero el club (quien paga tu sueldo)”.

Pero cuando eres tú el que está en medio… cambia muchísimo.

El club te paga.

Y el sueldo paga la hipoteca, la escuela de tus hijos, la tranquilidad de tu familia y probablemente hasta la casa de tus papás.

Pero la Selección toca otro lado.

Uno menos racional.

Porque ningún sueldo se parece al momento donde escuchas el himno con la verde puesta.

Y creo que ahí está el problema más escabroso del futbol mexicano:

todos quieren controlar algo que se supone debería inspirar.

Los clubes defienden su inversión.

La Federación defiende su autoridad.

Aguirre defiende su proyecto.

Todos tienen argumentos válidos.

Y justo por eso, se pone más interesante.

Porque los adultos juegan vencidas institucionales…  pero en alguna cancha de tierra sigue habiendo un niño convencido de que jugar un Mundial es lo más grande que existe.

Ojalá nunca conocieran cómo funciona realmente el negocio.