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10 de abril de 2026
Opinión

Convicciones

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  • abril 10, 2026

La reacción de las OSC frente a la agresión del gobierno

Rubén Aguilar Valenzuela

 

Desde que llegaron los gobiernos de Morena a la presidencia de la República, primero con Andrés Manuel López Obrador (2018-2024) y luego con Claudia Sheinbaum Pardo (2024-2030), las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) han estado bajo ataque permanente del poder de muy diversas maneras.

 

Desde la comparecencia mañanera se les ha agredido con todo tipo de falsas acusaciones, en el esfuerzo sistemático de dañar su imagen; ha habido campañas organizadas desde Palacio Nacional, para desprestigiarlas; se le ha retirado todo tipo de apoyo de recursos públicos, y también se les ha quitado su carácter de donatarias.

 

Mientras Morena esté en la presidencia de la República, y por lo pronto continuará hasta 2030, faltan todavía poco más de cuatro años, la “guerra” del gobierno contra las OSC va a continuar, y ante esa realidad el sector como tal no ha articulado una estrategia común, sino que cada organización ha decidido como enfrentar, a su manera, la embestida morenista.

 

Aquí, con respeto y admiración por su trabajo, con el que me identifico, propongo algunas ideas para que el sector de las OSC, de manera coordinada, enfrenten los ataques del gobierno. Desde 2007, en la Licenciatura de Ciencias Políticas y Administración Pública de la Universidad Iberoamericana doy el curso de Teoría de la Sociedad Civil y la Ciudadanía, son ya 19 años.

 

El sector de las OSC, debe ubicarse con claridad en línea estratégica de “resistir, desarrollarse y avanzar”, y esto en el marco de la estrategia de Guerra Popular Prolongada (GPP), con la que los vietnamitas derrotaron, en su momento, al Ejército de los Estados Unidos, el más grande y poderoso del mundo, y guió la lucha que en la década de 1980 y principios de 1990 dio el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) en El Salvador.

 

De manera sintética la GPP se integra a partir de cuatro partes que conducen la acción de manera integral, cada parte forma un todo, y tienen el mismo valor: el trabajo de base con el pueblo; el trabajo de comunicación; el trabajo internacional; el trabajo militar. Acá propongo, de manera condensada, cómo traducir la estrategia de la GPP al mundo de las OSC.

 

Trabajo de base. Más que nunca deben estrechar la relación con los beneficiarios de sus programas y proyectos. Es clave informar sobre lo que ocurre y responder a todas sus dudas. No hay que dar nada por supuesto.

 

Comunicación: Deben diseñar e implementar una estrategia de comunicación que de manera sistemática informe de la situación, con una narrativa clara y coherente, a través sus propios medios, pero también haciéndose presentes en los medios que existen en las localidades, regiones y a nivel nacional e internacional.

 

Diplomacia. Deben acercarse a las grandes agencias de la cooperación internacional, que incluye el sistema de la ONU, y también a gobiernos democráticos, para informar, con objetividad, los ataques que organiza el gobierno en contra de las OSC. Deben hacerse presentes en el exterior.

 

Trabajo militar. Para el caso serían las acciones de protesta, que pueden implicar la toma de calles o edificios, para protestar por las agresiones del gobierno cuando así se considere conveniente.

 

@RubenAguilar