Dobleces
Autoridades electorales rebasadas
Israel Mendoza Pérez
@imendozape
La debilidad de las autoridades electorales y su miopía institucional permite rebasar sus criterios en leyes y reglamentos con facilidad. En esta semana, Guadalupe Taddei, consejera presidenta del Instituto Nacional Electoral (INE), quedó exhibida como una autoridad carente de poder para reducir los ánimos preelectorales iniciados en Morena, Movimiento Ciudadano y PRI. Vivieron un albazo pleno.
Aunque las dirigencias de los partidos recurrieron a eufemismos para tener aspirantes activos, desde antes de los tiempos oficiales, en alguna de las 17 gubernaturas que estarán en juego en 2027, en territorio y hacer “campaña disfrazada” de trabajo a ras de tierra. La realidad es que el INE y el tribunal electoral se encuentran de nueva cuenta superados.
La miopía institucional es el punto más grave, ya que mientras los partidos adelantan los tiempos electorales casi dos años, se tuerce la ley electoral al señalar que las campañas del próximo año deben iniciar en marzo de 2027. De esta manera, los encargados hacer que se cumpla la ley como el caso de Guadalupe Taddei y Gilberto Bátiz García, presidente de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), institucionalizan la frase liberal: “laissez faire, laissez passer”.
Es decir entregan la plaza a los partidos y los institutos políticos logran impunidad. No quebrantan la ley porque ya la convirtieron, en fast track en letra muerta. Y es que el ánimo acelerado se debe a que hay vacíos legales para contener las figuras retóricas, de “coordinadores de la transformación” o “defensores de México”, tienen el mismo espíritu político: conquistar espacios y allanar el camino rumbo a una contienda electoral formal.
Guadalupe Taddei, en completa desinformación y apegada al criterio actual de la ley electoral queda maniatada. Sin apoyo institucional y de criterio de Gilberto Bátiz, los principales árbitros electorales se mueven al ritmo de la agenda de los partidos políticos y quedan en papel de espectadores.
Una opción frente a las figuras retóricas utilizadas por los partidos para adelantar campañas era la de expedir un acuerdo de equidad para hacer respetar la ley actual, en cuanto al inicio de precampañas y campañas. Con ello se evita la simulación y el acelere de tiempos.
Y es que desde 2022 con la existencia de “corcholatas”, los destapes adelantados provocaron dos de los principales males del sistema político-electoral: despilfarro de dinero para un candidato y se regresó al tiempo de campañas largas. El resultado fue que no hay equidad entre aspirantes y se tortura la ley electoral.
Lo que hicieron los partidos en esta semana mostró la falta de acciones de las autoridades electorales y una desarticulación entre el INE y el TEPJF. Taddei no actúa porque la ley no señala nada respecto a los “coordinadores” o “defensores”. Si no está en la ley… está permitido y Bátiz García no apoya para restringir los ánimos de los partidos así que sin regulación, los partidos ganan la partida. Logran espacios y exhiben la fragilidad de las autoridades electorales.
