Con-ciencia y sin corbata

Reunionitis crónica: juntas que matan más tiempo que el tráfico”
Por Emiliano Calvert
Si tu calendario parece un buffet chino juntas para desayunar, juntas para empatar, juntas para justificar la junta probablemente tengas reunionitis en fase terminal. Esa enfermedad laboral donde “platicar” se convierte en el trabajo real y no en una herramienta. Y lo peor: nos sentimos productivos… cuando en realidad somos potencia mundial en perder tiempo.
- ¿Cuánto tiempo perdemos en juntas?
Según Harvard Business Review, los ejecutivos se avientan en promedio 23 horas a la semana en juntas. O sea, casi media vida laboral ahí.
Y si nos vamos al empleado mortal, la cosa no mejora: hasta 31 horas al mes se van en llamadas y Zooms que pudieron ser un mail de dos renglones.
Ejemplo choncho: Shopify canceló 12,000 juntas de un jalón y ahorró millones. Literal, se dieron cuenta que la mejor estrategia fue poner el botón de “Decline”. - El verdadero costo
Una junta improductiva no es gratis: en promedio, cada empleado “quema” hasta $25,000 dólares al año en horas muertas. Y eso sin contar los equipos completos atrapados en llamadas de “¿ya todos ven mi pantalla?”. - Reunión que no decide, solo aburre
Tres de cada cinco juntas no tienen agenda (aka: son freestyle), y el 90 % de la raza admite que son ineficientes.
Y lo sabes: mientras alguien expone, el 73 % está contestando WhatsApps, viendo memes o pensando qué va a cenar. Si las juntas fueran películas, serían puro “deleted scene”. - Los cracks anti-juntas
- Musk: “Si la junta no aporta… párate y vete”.
- Jobs: “Menos gente, más acción. Punto.”
- Facebook: objetivo claro + pocos invitados + cierre con tareas.
- Shopify: día libre de reuniones (miércoles) y costo real de cada cita. Resultado: 36 años de tiempo liberado (sí, años).
- Cómo desintoxicarte de la reunionitis
- Hazle autopsia a tu calendario: ¿esa junta es neta necesaria?
- Sin agenda, no hay reunión.
- Menos invitados, más resultados.
- Bloques de tiempo “no meeting” para chamba real.
- Y antes de aceptar… pregúntate: ¿esto podía ser un WhatsApp?
En fin…
Si tu semana sigue siendo puro Zoom, ya estuvo: ni Netflix se atrevería a sacar una serie tan aburrida como tus juntas de los martes. Organizar no es llenar la agenda; es lograr cosas. Así que limpia tu calendario, dale “unsubscribe” a la junta sin sentido, y la próxima vez mándales un meme con copy: “Esto pudo ser un mail”.