Como agua y aceite
JOSÉ INOCENCIO AGUIRRE WILLARS
¡Hola! Muy buenos días, tardes o noches, dependiendo la hora en que me lean.
He tenido la oportunidad de platicar con muchas personas del proceso político electoral que se avecina en Coahuila. Lo hemos platicado ya en muchas ocasiones en este espacio, un proceso muy distinto a cualquiera que se haya vivido en Coahuila. Hace apenas seis años, pensar en una alianza entre el PRI y el PAN en esta entidad era algo inconcebible, por décadas, estas dos fuerzas políticas tuvieron enfrentamientos muy fuertes, ríspidos, hasta agresivos en momentos.
Hoy, esta alianza es una realidad, aprobada por sus dirigentes estatales, por sus dirigentes nacionales, por sus órganos máximos en materia de toma de decisiones y por las autoridades electorales. Las reacciones en todos sentidos no se han dejado de escuchar, algunos convencidos y celebrando la unión, otros también sintiéndose ofendidos y hasta traicionados, muchos más esperando tener más claro el tema para poder tomar una decisión más sólida.
Vamos a buscar brindar información que permita tener más claro las implicaciones de una alianza como la que estamos viviendo.
En primer lugar, el origen de la decisión. Las condiciones actuales que presenta el país, el desastre que vivimos en materia de seguridad, crecimiento económico, salud, empleo, seguridad social, modernización y crecimiento de la infraestructura carretera, la corrupción y las mentiras constantes y el cinismo con que se maneja el gobierno de MORENA, hicieron que los partidos que durante años fueron antagonistas, se encontraran en este momento específico de la historia, con más cosas en común que con desacuerdos. Todos tenemos muy claro que, si no detenemos el crecimiento de esta forma de gobierno, autoritaria, retrógrada y dictatorial, el país estará condenado por mucho tiempo.
Con gran madurez política, los representantes de cada partido se sentaron en la mesa de acuerdos y pusieron a Coahuila y a México por encima de cualquier otro tipo de interés. El Código Electoral de Coahuila deja muy claro en que consiste este tipo de alianzas; en primer lugar, deja muy claro que es temporal, para la elección particular que se está viviendo en este período. Cada partido mantiene su esencia, personalidad y autonomía, es decir, los priistas, seguirán siendo priistas, los panistas, panistas y los perredistas, perredistas y los que son apartidistas y creen en la alianza, lo podrán hacer sin tener que apoyar necesariamente a alguno de estos partidos. Simplemente hoy nos pusimos de acuerdo para tener un proyecto en común al que todos decidimos apoyar.
Cada partido va a salir a promover el voto con sus militantes y simpatizantes y muy seguramente pedirá que en la boleta se marque el recuadro con sus siglas, cada partido ofrecerá defender los valores y principios que los caracterizan y lo podrán hacer, ya que como el agua y el aceite cuando se vierten en un vaso, hoy estamos todos en un mismo proyecto, pero cada integrante conserva sus propiedades que los hacen claramente diferentes y distinguibles, estamos juntos, no mezclados, pero si dentro de un marco que nos mantiene unidos y con un mismo propósito, mantener a Coahuila como un estado en paz, con desarrollo, empleo y seguridad para todos quienes estamos en el mismo vaso, en el mismo proyecto.
Hoy más que nunca, va por Coahuila y por los coahuilenses.
Saludos a todas y a todos y por aquí nos vemos la próxima semana.
