Lenin Flores y ‘Tipó’
HUGO DÍAZ AGUILERA
Hace algunas tres semanas bajé de mi camioneta en el exterior de Emilio Carranza 124 norte como desde hace 23 años lo hago, en mi centro de trabajo. Generalmente me dirijo a la cabina sin escalas, pero en esta ocasión me salió al paso un tipo que me preguntó si yo era Hugo Díaz a lo que contesté que sí.
En seguida aquel hombre pidió hablar conmigo y le contesté que le pasara a la cabina de radio. El tipo estaba acompañado de un perro, vestía ropa que se encontraba sucia y al hablar despedía un olor que delataba que estaba ebrio o traía una muy buena resaca.
Ante aquel cuadro, mi compañero de radio me preguntó intrigado si todo estaba bien –luego me contó que desde que vio al sujeto le daba mal espina- le contesté que sí, que me entregara el turno sin mayor preocupación.
Por la dinámica del programa de radio que hago le pedí que me diera tres minutos y luego lo atendería. Pasado el tiempo solicitado me dijo que le urgía hablar conmigo porque lo querían matar, incluso me mostró huellas de lo que él llamó “la calentada que le dieron”.
Le aprecié golpes en ambas manos, huellas en el parte baja del estómago y me contó que la espalda la traía “más gacha”, enseguida le pedí que se acercara al micrófono para que comenzara su denuncia “al aire” a lo que me contestó negativamente, fue entonces que le dije que cómo le podía ayudar.
Cuando me dijo quién era el responsable de esas heridas me contestó que “unos malandros que había mandado Lenin Flores” – acusó contundente- y enseguida me dijo había sido prestanombres de Lenin.
El individuo que estaba frente a mi fue uno de los que figuraron en la administración que encabezó Flores Lucio como proveedor del municipio en la venta (al menos) de patrullas así como renta de maquinaria y equipo por un monto de 6 millones de pesos.
Su nombre, José Guadalupe Galindo Lira alias Tipó. Formó parte del expediente que se le elaboró a Lenin Flores por el presunto desvío de varios millones de pesos de las arcas municipales a través de una empresa de las denominadas fantasma.
A propios y extraños sorprendió que de la noche a la mañana el propietario de un modesto lavado de automóviles apareciera como socio mayoritario de una empresa proveedora del municipio.
Me platicó también que hubo un tiempo en que unos sujetos no identificados ingresaban a su casa y atacaban sexualmente a su esposa de quien se refirió como una mujer que padece de sus facultades mentales, pero que ni por eso ni por lo anterior quería acusar públicamente a Lenin Flores porque dañaría a la esposa de este último. Dicho lo anterior le pregunté ¿entonces qué quieres aquí en la cabina de radio?
Lo citado hasta aquí de la breve plática con alias Tipó no revela nada nuevo pero si pone en relieve lo que otras personas han comentado del exalcalde…Esta columna continuará la próxima semana.
